1. Primera impresión impecable
La entrada es lo primero que verán los compradores. Asegúrate de que la fachada esté limpia, la puerta en buen estado y el jardín bien cuidado.
2. Espacios ordenados y despejados
Los compradores deben imaginarse viviendo en la casa. Minimiza los objetos personales y despeja los espacios para crear una sensación de amplitud.
3. Reparaciones y mantenimiento al día
Un grifo que gotea o una pared con humedad pueden generar desconfianza. Repara pequeños desperfectos y asegúrate de que todo funcione correctamente.
4. Iluminación estratégica
La luz natural es clave para que la vivienda luzca atractiva. Abre cortinas, limpia ventanas y añade iluminación artificial en zonas oscuras.
5. Colores neutros en paredes
Los tonos neutros hacen que los espacios se vean más grandes y permiten que los compradores visualicen su propio estilo en la casa.
6. Olores agradables y ambiente acogedor
Elimina olores fuertes y apuesta por fragancias frescas y naturales. Un aroma agradable puede generar una buena sensación en los visitantes.
7. Espacios exteriores atractivos
Si la propiedad tiene jardín, terraza o balcón, mantenlos en buen estado. Un espacio exterior bien cuidado aumenta el valor percibido de la vivienda.
8. Cocina y baños impecables
Estos son los espacios más valorados por los compradores. Limpia a fondo, renueva grifería si es necesario y asegúrate de que estén bien iluminados.
9. Destacar los puntos fuertes de la propiedad
Si tu vivienda tiene buenas vistas, una distribución funcional o materiales de calidad, resáltalo en la presentación y durante las visitas.
10. Fotografías y promoción profesional
Unas buenas fotos y una estrategia de promoción efectiva en portales inmobiliarios y redes sociales pueden marcar la diferencia para vender más rápido.
Siguiendo estos 10 consejos, optimizarás tu propiedad y aumentarás las posibilidades de cerrar una venta en menos tiempo y al mejor precio.